Y la Llorona se enamoró

Cuenta la leyenda
Que su alma
Anda en pena
Que a gritos implora
El regreso de sus hijos.
Tantas versiones
Por ahí se comentan
Que hasta a los infieles
Su camino al infierno
Se los lleva
Con su voz seductora
Como una sirena.

Quien iba a pensar
Que con la cuarentena
Los infieles no salen de casa.

Tanto tiempo a pasado
Que ya se ha desesperado
Y un día, salio cuando el sol
Estaba todavía.
Y un hombre caminando
Paso a su orilla.
Con su canto de gloria
Le pidió ayuda
Mas este buen mozo
Con lentes obscuros
Cual estrella del cielo
Y de la tierra
Siguió en su camino.

La llorona desconcertada
Y anonadada
Se quedo plasmada
Cuestionando su belleza.

Como tal nagual
juró que el día siguiente
Embelleciéndose
Un suspiro le robaría.
Despues de todo
con sus dotados tesoros
Solo un ciego
La ignoraría.

Decidió llegar mas temprano
Despues de varias horas
El humano no ha pasado
Mas ella arraigada se ha quedado.

Pasaron las horas
Mas la estrella ni sus luces
Pasaron los días
Y ella esta que sufre.

Pasaron varios hombres
Y su tarea se le a olvido
Añorando al hombre de gafas
Que un algún día había pasado.

La llorona suspira
Mas no sabe que es por amor
Piensa que es por venganza
Es solo otro que se lleva al corralón.

Y la espera la desespera
Mas sigue ahí parada
Con la mirada perdida.

Y una noche de lluvia
Pasa el hombre
Que ha volado su locura
Ella con ternura
Extiende su mano
Lo agarra de su manga
Y le implora
Que le regrese su cordura.

El con desden
sacudió con desafan
Y al hacerlo
Al suelo fue a dar.

Las gafas 
Lejos fueron a dar
Y la llorona entristecida
Por fin
Sus ojos puede mirar.

Cual gardenia al parecer
Sus ojos blanquiscos
Sin poder ver.

Aturdido por lo acontecido
El bello hombre
Se encuentra en el césped
En busca de sus gafas
Balbucea sin poder hablar.

La llorona al mirarlo
Lo quizo ayudar
Le toco su mano
Y la levanto a su cara
Acintio su cara y sonrió.
A lo cual el hombre
Por fin cedió.

Y desde ahí su historia empezó
El tronco hueco de su espalda
Por fin sanó.

Por fin encontró a un amado
Al cual le da su cuidado
Y del cual también es amada.

Sin belleza, 
Sin seducción
Sin miedo
Ni venganza
Por fin a encontrado el amor.Cuenta la leyenda
Que su alma
Anda en pena
Que a gritos implora
El regreso de sus hijos.
Tantas versiones
Por ahí se comentan
Que hasta a los infieles
Su camino al infierno
Se los lleva
Con su voz seductora
Como una sirena.

Quien iba a pensar
Que con la cuarentena
Los infieles no salen de casa.

Tanto tiempo a pasado
Que ya se ha desesperado
Y un día, salio cuando el sol
Estaba todavía.
Y un hombre caminando
Paso a su orilla.
Con su canto de gloria
Le pidió ayuda
Mas este buen mozo
Con lentes obscuros
Cual estrella del cielo
Y de la tierra
Siguió en su camino.

La llorona desconcertada
Y anonadada
Se quedo plasmada
Cuestionando su belleza.

Como tal nagual
juró que el día siguiente
Embelleciéndose
Un suspiro le robaría.
Despues de todo
con sus dotados tesoros
Solo un ciego
La ignoraría.

Decidió llegar mas temprano
Despues de varias horas
El humano no ha pasado
Mas ella arraigada se ha quedado.

Pasaron las horas
Mas la estrella ni sus luces
Pasaron los días
Y ella esta que sufre.

Pasaron varios hombres
Y su tarea se le a olvido
Añorando al hombre de gafas
Que un algún día había pasado.

La llorona suspira
Mas no sabe que es por amor
Piensa que es por venganza
Es solo otro que se lleva al corralón.

Y la espera la desespera
Mas sigue ahí parada
Con la mirada perdida.

Y una noche de lluvia
Pasa el hombre
Que ha volado su locura
Ella con ternura
Extiende su mano
Lo agarra de su manga
Y le implora
Que le regrese su cordura.

El con desden
sacudió con desafan
Y al hacerlo
Al suelo fue a dar.

Las gafas 
Lejos fueron a dar
Y la llorona entristecida
Por fin
Sus ojos puede mirar.

Cual gardenia al parecer
Sus ojos blanquiscos
Sin poder ver.

Aturdido por lo acontecido
El bello hombre
Se encuentra en el césped
En busca de sus gafas
Balbucea sin poder hablar.

La llorona al mirarlo
Lo quizo ayudar
Le toco su mano
Y la levanto a su cara
Acintio su cara y sonrió.
A lo cual el hombre
Por fin cedió.

Y desde ahí su historia empezó
El tronco hueco de su espalda
Por fin sanó.

Por fin encontró a un amado
Al cual le da su cuidado
Y del cual también es amada.

Sin belleza, 
Sin seducción
Sin miedo
Ni venganza
Por fin a encontrado el amor.Cuenta la leyenda
Que su alma
Anda en pena
Que a gritos implora
El regreso de sus hijos.
Tantas versiones
Por ahí se comentan
Que hasta a los infieles
Su camino al infierno
Se los lleva
Con su voz seductora
Como una sirena.

Quien iba a pensar
Que con la cuarentena
Los infieles no salen de casa.

Tanto tiempo a pasado
Que ya se ha desesperado
Y un día, salio cuando el sol
Estaba todavía.
Y un hombre caminando
Paso a su orilla.
Con su canto de gloria
Le pidió ayuda
Mas este buen mozo
Con lentes obscuros
Cual estrella del cielo
Y de la tierra
Siguió en su camino.

La llorona desconcertada
Y anonadada
Se quedo plasmada
Cuestionando su belleza.

Como tal nagual
juró que el día siguiente
Embelleciéndose
Un suspiro le robaría.
Despues de todo
con sus dotados tesoros
Solo un ciego
La ignoraría.

Decidió llegar mas temprano
Despues de varias horas
El humano no ha pasado
Mas ella arraigada se ha quedado.

Pasaron las horas
Mas la estrella ni sus luces
Pasaron los días
Y ella esta que sufre.

Pasaron varios hombres
Y su tarea se le a olvido
Añorando al hombre de gafas
Que un algún día había pasado.

La llorona suspira
Mas no sabe que es por amor
Piensa que es por venganza
Es solo otro que se lleva al corralón.

Y la espera la desespera
Mas sigue ahí parada
Con la mirada perdida.

Y una noche de lluvia
Pasa el hombre
Que ha volado su locura
Ella con ternura
Extiende su mano
Lo agarra de su manga
Y le implora
Que le regrese su cordura.

El con desden
sacudió con desafan
Y al hacerlo
Al suelo fue a dar.

Las gafas 
Lejos fueron a dar
Y la llorona entristecida
Por fin
Sus ojos puede mirar.

Cual gardenia al parecer
Sus ojos blanquiscos
Sin poder ver.

Aturdido por lo acontecido
El bello hombre
Se encuentra en el césped
En busca de sus gafas
Balbucea sin poder hablar.

La llorona al mirarlo
Lo quizo ayudar
Le toco su mano
Y la levanto a su cara
Acintio su cara y sonrió.
A lo cual el hombre
Por fin cedió.

Y desde ahí su historia empezó
El tronco hueco de su espalda
Por fin sanó.

Por fin encontró a un amado
Al cual le da su cuidado
Y del cual también es amada.

Sin belleza, 
Sin seducción
Sin miedo
Ni venganza
Por fin a encontrado el amor.

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