Yo

Libertad de aceptarme
Libertad de quereme tal cual soy
Libertad de expresarme
Y de aceptar a los demás
Sin mascaras
Sin venganzas
Ni reproches
Simplemente
Afrontar malas
O buenas decisiones
Sacar los esqueletos
Y volverlos cenizas
Esparcirlos a la deriva
Y embarcarnos
En una nueva etapa
De nuestras vidas.
Y así sea
que seguro volarás.

Y la Llorona se enamoró

Cuenta la leyenda
Que su alma
Anda en pena
Que a gritos implora
El regreso de sus hijos.
Tantas versiones
Por ahí se comentan
Que hasta a los infieles
Su camino al infierno
Se los lleva
Con su voz seductora
Como una sirena.

Quien iba a pensar
Que con la cuarentena
Los infieles no salen de casa.

Tanto tiempo a pasado
Que ya se ha desesperado
Y un día, salio cuando el sol
Estaba todavía.
Y un hombre caminando
Paso a su orilla.
Con su canto de gloria
Le pidió ayuda
Mas este buen mozo
Con lentes obscuros
Cual estrella del cielo
Y de la tierra
Siguió en su camino.

La llorona desconcertada
Y anonadada
Se quedo plasmada
Cuestionando su belleza.

Como tal nagual
juró que el día siguiente
Embelleciéndose
Un suspiro le robaría.
Despues de todo
con sus dotados tesoros
Solo un ciego
La ignoraría.

Decidió llegar mas temprano
Despues de varias horas
El humano no ha pasado
Mas ella arraigada se ha quedado.

Pasaron las horas
Mas la estrella ni sus luces
Pasaron los días
Y ella esta que sufre.

Pasaron varios hombres
Y su tarea se le a olvido
Añorando al hombre de gafas
Que un algún día había pasado.

La llorona suspira
Mas no sabe que es por amor
Piensa que es por venganza
Es solo otro que se lleva al corralón.

Y la espera la desespera
Mas sigue ahí parada
Con la mirada perdida.

Y una noche de lluvia
Pasa el hombre
Que ha volado su locura
Ella con ternura
Extiende su mano
Lo agarra de su manga
Y le implora
Que le regrese su cordura.

El con desden
sacudió con desafan
Y al hacerlo
Al suelo fue a dar.

Las gafas 
Lejos fueron a dar
Y la llorona entristecida
Por fin
Sus ojos puede mirar.

Cual gardenia al parecer
Sus ojos blanquiscos
Sin poder ver.

Aturdido por lo acontecido
El bello hombre
Se encuentra en el césped
En busca de sus gafas
Balbucea sin poder hablar.

La llorona al mirarlo
Lo quizo ayudar
Le toco su mano
Y la levanto a su cara
Acintio su cara y sonrió.
A lo cual el hombre
Por fin cedió.

Y desde ahí su historia empezó
El tronco hueco de su espalda
Por fin sanó.

Por fin encontró a un amado
Al cual le da su cuidado
Y del cual también es amada.

Sin belleza, 
Sin seducción
Sin miedo
Ni venganza
Por fin a encontrado el amor.Cuenta la leyenda
Que su alma
Anda en pena
Que a gritos implora
El regreso de sus hijos.
Tantas versiones
Por ahí se comentan
Que hasta a los infieles
Su camino al infierno
Se los lleva
Con su voz seductora
Como una sirena.

Quien iba a pensar
Que con la cuarentena
Los infieles no salen de casa.

Tanto tiempo a pasado
Que ya se ha desesperado
Y un día, salio cuando el sol
Estaba todavía.
Y un hombre caminando
Paso a su orilla.
Con su canto de gloria
Le pidió ayuda
Mas este buen mozo
Con lentes obscuros
Cual estrella del cielo
Y de la tierra
Siguió en su camino.

La llorona desconcertada
Y anonadada
Se quedo plasmada
Cuestionando su belleza.

Como tal nagual
juró que el día siguiente
Embelleciéndose
Un suspiro le robaría.
Despues de todo
con sus dotados tesoros
Solo un ciego
La ignoraría.

Decidió llegar mas temprano
Despues de varias horas
El humano no ha pasado
Mas ella arraigada se ha quedado.

Pasaron las horas
Mas la estrella ni sus luces
Pasaron los días
Y ella esta que sufre.

Pasaron varios hombres
Y su tarea se le a olvido
Añorando al hombre de gafas
Que un algún día había pasado.

La llorona suspira
Mas no sabe que es por amor
Piensa que es por venganza
Es solo otro que se lleva al corralón.

Y la espera la desespera
Mas sigue ahí parada
Con la mirada perdida.

Y una noche de lluvia
Pasa el hombre
Que ha volado su locura
Ella con ternura
Extiende su mano
Lo agarra de su manga
Y le implora
Que le regrese su cordura.

El con desden
sacudió con desafan
Y al hacerlo
Al suelo fue a dar.

Las gafas 
Lejos fueron a dar
Y la llorona entristecida
Por fin
Sus ojos puede mirar.

Cual gardenia al parecer
Sus ojos blanquiscos
Sin poder ver.

Aturdido por lo acontecido
El bello hombre
Se encuentra en el césped
En busca de sus gafas
Balbucea sin poder hablar.

La llorona al mirarlo
Lo quizo ayudar
Le toco su mano
Y la levanto a su cara
Acintio su cara y sonrió.
A lo cual el hombre
Por fin cedió.

Y desde ahí su historia empezó
El tronco hueco de su espalda
Por fin sanó.

Por fin encontró a un amado
Al cual le da su cuidado
Y del cual también es amada.

Sin belleza, 
Sin seducción
Sin miedo
Ni venganza
Por fin a encontrado el amor.Cuenta la leyenda
Que su alma
Anda en pena
Que a gritos implora
El regreso de sus hijos.
Tantas versiones
Por ahí se comentan
Que hasta a los infieles
Su camino al infierno
Se los lleva
Con su voz seductora
Como una sirena.

Quien iba a pensar
Que con la cuarentena
Los infieles no salen de casa.

Tanto tiempo a pasado
Que ya se ha desesperado
Y un día, salio cuando el sol
Estaba todavía.
Y un hombre caminando
Paso a su orilla.
Con su canto de gloria
Le pidió ayuda
Mas este buen mozo
Con lentes obscuros
Cual estrella del cielo
Y de la tierra
Siguió en su camino.

La llorona desconcertada
Y anonadada
Se quedo plasmada
Cuestionando su belleza.

Como tal nagual
juró que el día siguiente
Embelleciéndose
Un suspiro le robaría.
Despues de todo
con sus dotados tesoros
Solo un ciego
La ignoraría.

Decidió llegar mas temprano
Despues de varias horas
El humano no ha pasado
Mas ella arraigada se ha quedado.

Pasaron las horas
Mas la estrella ni sus luces
Pasaron los días
Y ella esta que sufre.

Pasaron varios hombres
Y su tarea se le a olvido
Añorando al hombre de gafas
Que un algún día había pasado.

La llorona suspira
Mas no sabe que es por amor
Piensa que es por venganza
Es solo otro que se lleva al corralón.

Y la espera la desespera
Mas sigue ahí parada
Con la mirada perdida.

Y una noche de lluvia
Pasa el hombre
Que ha volado su locura
Ella con ternura
Extiende su mano
Lo agarra de su manga
Y le implora
Que le regrese su cordura.

El con desden
sacudió con desafan
Y al hacerlo
Al suelo fue a dar.

Las gafas 
Lejos fueron a dar
Y la llorona entristecida
Por fin
Sus ojos puede mirar.

Cual gardenia al parecer
Sus ojos blanquiscos
Sin poder ver.

Aturdido por lo acontecido
El bello hombre
Se encuentra en el césped
En busca de sus gafas
Balbucea sin poder hablar.

La llorona al mirarlo
Lo quizo ayudar
Le toco su mano
Y la levanto a su cara
Acintio su cara y sonrió.
A lo cual el hombre
Por fin cedió.

Y desde ahí su historia empezó
El tronco hueco de su espalda
Por fin sanó.

Por fin encontró a un amado
Al cual le da su cuidado
Y del cual también es amada.

Sin belleza, 
Sin seducción
Sin miedo
Ni venganza
Por fin a encontrado el amor.

Alma Gemela

Serán acciones encadenadas de detalles infinitos
O simple palabrería endulzada
con una pizca de brillantina.
Tal vez, como muchos le llaman
Amor a primera vista.

Aunque pensándolo mas profundamente,
A lo mejor destino, irremediable camino.
O quizás, atracción de carácter
Seguida por una obsesión inexplicable
De poder poseer a ese ser.

En realidad, no lo se.
Solo se, que tu presencia es mi utopía
Tus ojos son existencia divina
Tus labios néctar que me intoxica.

Tus tristezas derrumban mi templo
Y se desencadenan tempestades inciertas
Y cuando por fin te alegras
Se disipa este huracan
Llegando con ello la paz.

Dejando todo atrás
Por solo tu mano tomar
Tu, que no estas dentro de mi
Pero que logras
Postrar mis emociones ante tí
Si, tú, mi alma gemela
Mi razón de existir
.

Quinceañera Arquitectural

Naciste para contemplar a la gente pasar
Aunque poco se de tí, puedo decir
Que emanas riquezas difíciles de olvidar.
Te han llamado
El pase ferrocarril de San Antonio y Arcansas.

Mas con el paso de los años
despues de ver un sinfin de historias de paso,
Subiste a ser La comandancia municipal.
Imagino, que viste una infinidad de injusticias
Y decidiste tomar las cartas en tus manos
Y no solo dejarlas al azar
convirtiéndote en corte municipal.

Hoy, mi paso es solo una estrella fugaz
De muchos otros destellos que haz visto pasar.
Cada que paso, contemplo
tu vestido estilo España Colonial
Con color sutil a coral
y detalles aperlados que te hacen ver casi surreal.
Tus pendientes de fierro
que alumbran tu belleza arquitectural
Y no olvidemos tu broche de oro
Insignia de valor y tesoro histórico nacional.
Orgullo de nuestra ciudad.

Te he nombrado quinceañera
Porque te veo en plena juventud,
Por nuestras historias compartidas
Alegrías, deseos y anhelos,
Sueños que quedan inscritos en fotografía
De jovencitas esperando su presentación
Oficial ante la sociedad.
Y de padres anhelando que sus hijas,
tengan una vereda sin espinas
al los años pasar.

Bella arquitectura
Monumento sin igual
Atraes al que pase
Escondiendo tus detalles
Detrás de esas hojas
Abanico singular.

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