Yo

Libertad de aceptarme
Libertad de quereme tal cual soy
Libertad de expresarme
Y de aceptar a los demás
Sin mascaras
Sin venganzas
Ni reproches
Simplemente
Afrontar malas
O buenas decisiones
Sacar los esqueletos
Y volverlos cenizas
Esparcirlos a la deriva
Y embarcarnos
En una nueva etapa
De nuestras vidas.
Y así sea
que seguro volarás.

Para mamá

Frente al espejo
Esta una dama.
Lineas de fatiga
Ilustran su cara.
Cuantas noches sin dormir
Inundada de infinidad de que hacer
Dando lo mejor de si
Ante ese hermoso ser.
Deseando un maravilloso porvenir
Esperando nada a cambio
Solo que viva y sea feliz.

Maquillaje se pone en su rostro
Asimilando bien estar y salud.
Mamá no es cualquier palabra
Amor es sinónimo de ti.

Ruleta Existencial

En estos días
Que aislados estamos
He jugado a la ruleta
Con la existencia
Ha sido un sin fin
De disparates
Hasta he apostado
Con la misma vida
Hemos quedado
Que a la quinta
es la vencida
Hasta ahorita
Ha sido todo
un gran empate.

Cuatro ganadas
Y cuatro perdidas
Susto escalofriante
Tras suspiro aliviante.

Hemos tocado
El mas grande debate.

Quien soy?
Rosa blanca
Según el latín
El muy parlanchín.

Pero quien soy?
Ahí si que…
No se que decir.

De donde provengo?
De Asia, de Francia
De apache y mestizo
Según el elixir
Liquido rojizo
Que corre en mi.
Pero
de donde provengo?
Solo El creador
puede saberlo.

Y a donde voy?
Hacia la gloria infinita
Tal vez no de santita
Pero tan siquiera
Ya de difuntita
Ahí denme la chancita.

Y por supuesto
La ultima daga
La mas afilada
Y a la vez
la mas abnegada
Estoy viva?
Hmmm

EN BUSCA DE UN NUEVO AMANECER

ENTRE ABUSOS, NEGLIGENCIA E INDIFERENCIA

Por RRSuperNova

No sé en donde empiezan mis recuerdos, más sí sobre uno de los mas dolorosos.

En aquel entonces mi papá sembró un árbol de aguacate, el cual recuerdo que no daba fruto, hasta un día papá le puso un trapo rojo, agarró un machete y le pegó. Fue la primera y única vez que vi a papá pegarle a algo, por lo cual se me quedo muy grabado.

“Así es como se castigan a las plantas, vas a ver gordilla como va a dar frutos,” dijo papá.

Y así fué, empezó a dar frutos, los cuales estaban muy ricos. Pero papá jamás le quitó el trapo rojo y eso me llamó la atención, porque así me sentía yo, atrapada sin poder moverme, amenazada a hacer lo que no quiero y sin poder pedir ayuda. Al menos asi lo creía yo.

El hecho de sentir la pintura fresca de las paredes recién pintadas en un pasillo muy desolado donde el único rayo de luz que se veía provenía de nuestro cuarto donde estaba nuestra litera.  Ahí fue donde en momentos me sentía feliz y en otros con miedo e impotencia. En ocasiones, hasta mi alma la dejaba vagar en otros lugares. No había quien me ayudara, sabia que dentro de poco tenia que darle gusto, sabia que no podía hacerle daño porque si no me iba a doler mas a mi despues. Aunque en ocasiones no podía respirar y sentía ganas de vomitar, prefería darle gusto de esta manera.
En ocasiones me pregunto como fue que a esa edad yo supiera todo eso Como fue que aunque sentía dolor, no haya sangrado? La única explicación a la que he podido llegar es que aunque no lo recuerdo, hubo muchas veces mas en las que el haya hecho eso. Como todo ser humano, o como todo animal, uno hace lo que se te enseña a hacer, sea la enseñanza por castigos o por premios.  Lógicamente, sabía que si hacía algo que a él no le gustara me iba a doler más cuando abusaba de mi. Y si hacia lo que a él le gustaba, iba a tener un poco de cuidado conmigo. Aunque eso no quita el hecho de que era doloroso, no solo físicamente, también mentalmente.
Con el hecho de que mis padres, le tenían tanta confianza, nos dejaban con él en ocasiones por ratos, en otras por días. Este fue uno de esos días ya que por mucho tiempo no llego nadie.

Recuerdo que siempre tenía la esperanza de que llegara mi hermano o la señora que hacia el aceo, más solo era mi deseo. Con lágrimas del dolor, le rogaba que parara, más solo me decía, “Ya casi, solo aguanta, ya casi.”
Hoy en día, me doy cuenta que el dolor era tan intenso que me desmallaba y cuando despertaba ya estaba vestida, limpia y sola en esa litera, viendo las tablas perpendiculares de la cama de arriba.  Quería llorar, gritar, salirme corriendo, más el dolor era tan fuerte que solo me salían las lágrimas, hasta me faltaba el aire del dolor que sentía en mi pecho, o tal vez, era mi alma la que sollozaba.
Deseaba que llegaran mis padres a salvarme, más solo venía él a amenazarme, “Sí sabes que a nadie le gustan las niñas sucias y mentirosas, verdad?” 

No entendía muy bien lo que me decía, solo me le quedaba viendo.

“Sí tu le dices a tu papá o mamá, yo les voy a decir que son mentiras y me van a creer más a mí que a tí porque tu eres una niña y yo soy un adulto. Y a tu papá no le gustan las niñas sucias, tu ya eres una niña sucia, si no dices nada, yo no le digo a tu papá que tu estas sucia.”

Lo vi con ojos de asombro, por fín entendí lo que me quería decir. Mi papá era mi héroe, mi todo. Solo de pensar que me dejara de querer, sería horrible por lo que le conteste entre sozoyos gritos, “No! No le digas a mi papi, no voy a decir nada…”

Pasaron los días y así me siguió amenazando por varios años. Yo ya sabía que si salían mis padres de viaje, si me mandaban en mueble de una ciudad a otra, tenía que hacer mi papel de sumisa. Cuando cumplí 7 años mis padres decidieron llevarme a uno de sus viajes. Me sentí aliviada, iba tranquila recordando todo lo que llore y como me le colgaba a papá pidiéndole que me llevaran con ellos. Se que lo vieron como un berrinche de una niña chiflada, pero no me importó, solo quería estar a salvo.
Hoy entiendo que aunque por muchos años me dolió profundamente el abuso corporal como sentimental, por fin lo dejo atrás como humo que en su momento salió de fuego y hoy solo es eso, humo casi transparente.

Por fin, trato de entender o mas bien dicho, empiezo a cuestionar el razonamiento de esa persona. Que tanto pudo haber pasado él en su infancia, que lo haya convertido en un pedofilo. Que tan baja autoestima pudo haber tenido, que solo pensó en abusar de una niña indefensa. O que tanto pudo odiar a mi papá como para hacerle algo así a la hija de su compadre y seguir haciéndolo por años.

Empezé en ese entonces a odiar la lluvia, que hoy en día me hace sentir deprimida. Recuerdo, que uno de los días en que mis padres se fueron de viaje a México estaba lloviendo, mi hermano se fue a dormir a la casa de un amigo y nos quedamos en la casa mi hermana y yo con él. Al anochecer, no quería que mi hermana se durmiera y la estuve atosigando hasta que se desesperó y se fue al cuarto de nuestros padres sin dejarme entrar. El miedo me invadía y me sentí abandonada por todos lados. Hoy por fin entiendo que al llover, siento ese miedo, ese abandono y esa impotencia. Como también entiendo que mis padres no sabían que me estaban dejando con un depredador infantil, mi hermano no tenía ni idea de que alguien me iba a hacer daño, mucho menos una persona que mis propios padres le tenían toda la confianza. Mi hermana no sabía que yo le gritaba con mi alma que no me dejara sola, por el simple hecho de que no se lo dije.

Al intentar llamar su atención, ella no entendía que yo solo necesitaba de su protección. Y pensándolo bien, que tanto podría protegerme si tenía solo 4 años mas que yo. Tan siquiera en ese aspecto, siento que pude salvarla de vivir en estas sombras por muchos años. 

Por desgracia, todo en esta vida avanza, lo que en su momento fue solo una persona amenazandome, despues vinieron mas. Y todo por indiferencia de todos los que me amenazaron. Claro que, también por mi falta de carácter, tal vez autoestima, por no querer ser vista como la niña que ya no es inocente. Por envidia de ver a otras niñas jugar sin ningún problema. Por querer ser como ellas, por eso me obligue a callar e imitar su alegría, su inocencia, sus vidas sin preocupaciones. Me volví una introvertida enmascarada de alegría, de vida social infinita. Cada vez que preguntaban en la escuela que quien queria salir en bailables, en declamación, en competencias de dibujo, o simplemente fiestas; era la primera en dar un paso. Aun preguntandome las maestras que pidiera permiso; aún asi, yo decia que sí. Quería borrar mi obscuridad y llenarla de luz. Quería decidir algo por mí misma, quería decir, “Mirame! Existo! Soy más que un juguete sexual!” Sí, es cierto, mi inocencia es una careta que luché en conservar en cada abuso, en cada amenaza, en cada desilucion. Tal vez fue una manera de protegerme, no lo sé. Lo que si sé, es que me abrió muchas puertas y me ayudo a salir ilesa de muchas otras peligrosas. Aunque a la vista se veía que mi vida era de una niña amada, mimada, cuidada, detras de esa careta, estaba la niña insegura, llena de ansiedad, llena de espectativas negativas de los que me rodeaban.

Más no todo fue malo, mis padres me enseñaron detalles, les podemos llamar valores de los cuales hoy tengo conciencia que faltan en la juventud. En ese tiempo queria ser como papá, que todo mundo lo conocia, lo saludaba, lo veian con una sonrisa. Tambien quería ser como mamá que igual la conocían, la saludaban, tenía presencia, inclusive hasta era presidenta de padres de familia de la primaria, de secundaria y de lo que en ese entonces se le llamaba el programa de Solidaridad. Tomé cuanto pude de su manera de ser y de moverse. A lo que me llevó a varios pasos a seguir; y de los cuales mas adelante escribiré.

Quinceañera Arquitectural

Naciste para contemplar a la gente pasar
Aunque poco se de tí, puedo decir
Que emanas riquezas difíciles de olvidar.
Te han llamado
El pase ferrocarril de San Antonio y Arcansas.

Mas con el paso de los años
despues de ver un sinfin de historias de paso,
Subiste a ser La comandancia municipal.
Imagino, que viste una infinidad de injusticias
Y decidiste tomar las cartas en tus manos
Y no solo dejarlas al azar
convirtiéndote en corte municipal.

Hoy, mi paso es solo una estrella fugaz
De muchos otros destellos que haz visto pasar.
Cada que paso, contemplo
tu vestido estilo España Colonial
Con color sutil a coral
y detalles aperlados que te hacen ver casi surreal.
Tus pendientes de fierro
que alumbran tu belleza arquitectural
Y no olvidemos tu broche de oro
Insignia de valor y tesoro histórico nacional.
Orgullo de nuestra ciudad.

Te he nombrado quinceañera
Porque te veo en plena juventud,
Por nuestras historias compartidas
Alegrías, deseos y anhelos,
Sueños que quedan inscritos en fotografía
De jovencitas esperando su presentación
Oficial ante la sociedad.
Y de padres anhelando que sus hijas,
tengan una vereda sin espinas
al los años pasar.

Bella arquitectura
Monumento sin igual
Atraes al que pase
Escondiendo tus detalles
Detrás de esas hojas
Abanico singular.

Till life exists

A broken soul that’s how I used to live
It didn’t matter, day or night
as long as I was left with him,
They weren’t safe, my body and soul
Threats, fears and anxiety became my daily bread
A fake smile became my hiding place
And envy towards the innocent
Became the core of my gloomy self
When I finally thought a hero came to my rescue
A big fat slap became my initiation
25 minutes of nintendo was my worth
at least that’s what they said
Don’t even remember the names or their faces
Since I was only 8 years old
Shattered was my heart and soul
I hated being a woman in this insane world
Violation of my self and rights
Mitigation of my dreadful life
Scars within and bruises in hidden places
Were part of the don’t talk, don’t scream, don’t move, don’t cry, don’t bite, don’t close and don’t hit
All the don’ts in the world
Came chasing me whole
While my mind was going away
I swore to myself to never forget
Life still exists after this dreaded fix
And when that day comes,
This shrewd people shall cease to exist
At least in my life…

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